El turismo en Bolivia

El turismo en Bolivia

Con aproximadamente 367.000 visitantes anuales, el sector del turismo en Bolivia juega un papel menor (a modo de comparación, cerca de cinco millones de personas visitan cada año la ciudad alemana de Münster). La falta de infraestructuras hace que un viaje individual sea imposible en muchas regiones, por lo que los turistas suelen permanecen principalmente en lugares de atractivo cultural o natural. Otro factor determinante es la situación económica de la población de Bolivia: casi todos los viajeros provienen del extranjero, por lo que a pesar de la centralización de los ingresos procedentes del turismo, el turismo de masas aún no se ha implantado. El bajo coste de vida también permite que los viajes organizados en autobús por Sudamérica hagan parada en el país, ya que además de ser reparador, es rentable para el bolsillo de los viajeros.

Los tres aeropuertos de llegada principales, abiertos al tráfico nacional e internacional, son los de La Paz, Santa Cruz y Cochabamba. Desde allí se pueden visitar, por ejemplo, las seis ciudades bolivianas catalogadas por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.
Como dato curioso, el parque nacional “Noel Kempff Mercado”, situado en el corazón de la cuenca amazónica, sirvió como inspiración a Sir Arthur Canon Doyle para escribir su novela “El mundo perdido”.

Si viajamos por el interior del país toparemos con una herencia viva de la historia de Bolivia: las minas de Potosí. Esta ciudad, antaño tan conocida como Londres, París o Berlín, se encuentra a los pies de un gigantesco y a la vez decorativo vertedero que ha adquirido las dimensiones de los Andes que lo rodean.

Una vez en la capital, el centro histórico de la ciudad de Sucre le ofrece uno de los pocos placeres urbanos del país. Tras dejarse cautivar por la urbe, donde convergen cultura e historia y tradición culinaria con folklore musical, no deje de visitar el “Salar de Uyuni”, un gigantesco lago salado que tras secarse se ha convertido en el desierto de sal más alto del mundo.

El lago Titicaca, ubicado en el sur del país, también es único. Además de ser el lago navegable más alto del mundo, alberga pequeñas islas con reliquias de la cultura Inca.

En el caso de que viaje solo no dude en visitar las montañas de los Andes, situadas al este del país, ya que son famosas por su singularidad.
Independientemente de la naturaleza única de Bolivia, el país también es ideal para realizar un viaje lingüístico, ya que hacer turismo en Bolivia y aprender español pueden combinarse de maravilla.

Bolivien – Urlaub in einem spannenden Land